Cese de la obligación alimentaria

Tribunal: Cámara Nacional Civil y Comercial. Sala K
Fecha: 07/09/2016
Autos: “S, M. G. c/ M, C. A. s/ alimentos”

Como principio general el art. 432 de la norma recién citada consagra una de las fuentes legales de la obligación alimentaria, estableciendo como regla o  principio general que el deber de alimentos se da durante la convivencia y la separación de hecho, luego, decretado el divorcio continúa diciendo el artículo que “sólo” subsiste el deber en los supuestos previstos en el nuevo Código, o por convención de las partes.

 

Una vez decidido favorablemente el divorcio cesa de pleno derecho el deber alimentario entre cónyuges

 

Es que el nuevo perfil del matrimonio, basado en la igualdad de los cónyuges  y la asistencia durante la unión, sumado al divorcio sin expresión de causa y sin sanciones, pone fin al deber de asistencia –como principio general- desde el momento de la sentencia de disolución del matrimonio

 

El cese de la obligación alimentaria se produjo de manera automática con el acaecimiento del divorcio, vale decir que el límite temporal que ponía fin a la obligación de pagar los alimentos convenido en su oportunidad lo estableció el citado artículo 432. Ahora bien, esta circunstancia en modo alguno vulnera el derecho de defensa en juicio de la apelante, si se repara en que el ordenamiento legal previó variantes que permiten al cónyuge que se creyera con derecho, dejar abierta la posibilidad de poder recurrir a alguna de las distintas variantes normativas prescriptas para reclamar –ya sea- una prestación alimentaria posterior al divorcio o bien una compensación económica, valiéndose para lograr tal cometido de las vías y formas pertinentes como lo pusiera de manifiesto la Sra. Jueza “a quo”, más allá de la suerte que ellas pudieran correr

 

Fallo completo.