RÉGIMEN PATRIMONIAL DEL MATRIMONIO. Por Leonardo R. Víttola

Como bien sabemos, el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación ha dado un vuelco contundente en cuanto a régimen patrimonial se refiere, allanando el camino para el avance de la autonomía de la voluntad de los contrayentes, quienes a partir del 1° de agosto de 2015 pueden optar por el régimen de comunidad de ganancias o por el régimen de separación de bienes. Tal solución legislativa responde, entre otras cuestiones, a que ya no se concibe a la familia como una institución en sí misma sino como un ámbito de Realización personal de cada uno de sus miembros. Lo que ha dado lugar a la diversidad y el dinamismo que impone la realidad social actual. Como decía Carbonnier: “a cada uno su familia. A cada uno su derecho” . Debido a ello, es que ya no se puede pensar en un único modelo de familia, debiendo abrirse el abanico a otras opciones, pudiendo los interesados elegir el camino a transitar, pues ellos son quienes están en mejores condiciones de saber cuál régimen -en definitiva- responde mejor a sus necesidades. El principio de la autonomía personal, contenido en el art. 19 de la Constitución Nacional, exige el respeto por el proyecto de vida elegido. Pero, previo, el Estado tiene que haber brindado la libertad suficiente para que la autonomía pueda desarrollarse.

Partiendo de este resumido lineamiento, sobre el cual reposa la reforma en materia de régimen patrimonial, seguidamente analizaré la formalidad exigida por el CCyCN para el ejercicio de la opción prevista.

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