Nuevo Código Civil y Comercial: La indemnización por despido recibida por uno de los cónyuges sin haberse extinguido la comunidad es un bien ganancial

Tribunal: CCiv. y Com., sala III, Mar del Plata
Autos: “B., A. N. C/ A., G. E. S/ MEDIDAS PRECAUTORIAS ( CUADERNILLO ART. 250 CPCC)”
Artículo: 7, 465, 466, 479, 480, 722
Fuente: Juba
Fecha: 12/11/2015

Las normas procesales se aplican en forma inmediata a las causas en trámite, pero que dicha regla cede frente a principios constitucionales como la defensa en juicio y el debido proceso (argto. arts. 18 y 43 de la Constitución Nacional; 15 de la Constitución de la Pcia. de Bs. As.; 8.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos, 8, 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos; 18 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; 9 y 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; 542 del C.P.C., y 1735 del nuevo Cód. Civil y Com. de la Nación.
El artículo 722 del Código Civil y Comercial de la Nación, bajo el título “Medidas provisionales relativas a los bienes en el divorcio y en la nulidad del matrimonio”, dispone: “Deducida la acción de nulidad o de divorcio, o antes en caso de urgencia, a pedido de parte el juez debe disponer la medidas de seguridad para evitar que la administración o disposición de los bienes por uno de los cónyuges pueda poner en peligro, hacer inciertos o defraudar los derechos patrimoniales del otro, cualquiera sea el régimen patrimonial matrimonial. También puede ordenar las medidas tendientes a individualizar la existencia de bienes o derechos de los que los cónyuges fuesen titulares. La decisión que acoge estas medidas debe establecer un plazo de duración”. Se trata de medidas que particularmente enfocan la protección de la ganancialidad frente al conflicto matrimonial.
La naturaleza ganancial o propia del bien objeto de cautela no reviste en sí misma una razón que condicione la procedencia de la medida precautoria. En efecto, las medidas provisionales de que nos habla el art. 722 del Código Civil y Comercial (anteriormente contempladas en el art. 233 del C.C) pueden recaer sobre los bienes gananciales, como sobre los propios, en tanto es posible que aquellos resulten insuficientes para cubrir deudas provenientes de recompensas o compensaciones, al momento de liquidar la sociedad conyugal.
El inciso “d” del artículo 465 del Código Civil y Comercial de la Nación establece que son bienes gananciales: “los frutos civiles de la profesión, trabajo, comercio o industria de otro cónyuge, devengados durante la comunidad”.
“…Relacionado a las indemnizaciones por ruptura del vínculo laboral, el art. 465, inc. d, CCyC debe interpretarse junto a las previsiones de los arts. 464, inc. n, CCyC -que reputa propias a “las indemnizaciones por daños físicos”, y ganancial a “la indemnización por lucro cesante correspondiente a ingresos que habrían sido gananciales”— y la última parte del propio art. 465 CCyC, que prescribe “no son gananciales las indemnizaciones percibidas por la muerte del otro cónyuge”. Desde tales directrices, son propias las indemnizaciones por
muerte del cónyuge y por daño físico […]; mientras que serán gananciales el lucro cesante y los demás rubros integrantes de la indemnización que no reparen muerte o daño físico —vacaciones no gozadas, preaviso, etc.—. Ello claro, siempre que la indemnización se haya devengado vigente la comunidad…”.
La indemnización por despido que uno de los cónyuges percibió, aún después de separada la pareja pero no disuelta la sociedad conyugal, no puede considerarse como bien propio de aquél, toda vez que el bien se incorpora durante el régimen de comunidad.
En el caso no era posible verificar -por depender de circunstancias que a establecerse en la sentencia del juicio de divorcio- que el distrato de la relación laboral que dio origen a la indemnización embargada se haya producido luego de la extinción del régimen de comunidad patrimonial de los esposos y, por consiguiente, la verosimilitud del derecho de la accionante (construida a partir de la calificación ganancial del bien en cuestión y que el juez supo hallar en la indiscutida existencia de la sociedad conyugal), no ha sido conmovida.
micas de los obligados y necesidades del alimentado”.

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